Talking about basketball with Abril García & Paola Beltran

En esta ocasión tuve la dicha de entrevista a una persona que merece todo mi respeto dentro y fuera de la cancha. Para mí, es una de las mejores jugadoras actuales de México, es difícil de encontrar en su posición, talento e inteligencia y ella las posee.

Originaria de Sinaloa, aunque la mayor parte de su vida la desarrollo en Sonora, demostró habilidades y gustos por el deporte desde pequeña, integrando así selecciones de futbol soccer y básquetbol durante su niñez y parte de su adolescencia. Debido a la gran habilidad que demostró dentro del deporte ráfaga se le dio la oportunidad de asistir a una pre-selección nacional sub 16 aunque ella solo tenía 14 años. La suerte no le favoreció y no pudo cumplir el sueño de todo basquetbolista: representar a México. Sin embargo, eso solo fue un empujón para saber que había encontrado su pasión y no era el futbol, así que a los 17 años tomo la decisión más importante de su vida y dedico su tiempo por completo al deporte que se volvería su pasión.

Paola Beltrán puede dar una imagen de persona introvertida, seria, reservada, pero quienes tenemos la fortuna de conocerla, sabemos que es todo lo contrario: extrovertida y sin filtro, una persona que te dice las cosas de frente y sin miedo, algo muy característico de ella, y lo transmite en la cancha. Su lucha, pasión y entrega es algo que se ve muy a menudo.

Su carrera deportiva universitaria no fue trascendente, aunque tiene como alma mater al Centro Universitario en Monterrey. Logro estar nuevamente en una preselección universitaria donde nuevamente quedó fuera, pero pese a eso su ánimo no decayó y decidió mejorar sus debilidades y entrenar por su cuenta, llegar antes de cada practica para afinar su bote y tiro, y en vacaciones entrenar dos horas con diferentes equipos, y correr en el cerro para no perder condición física. Frustrada de no poder sobresalir con su equipo universitario como ella hubiera deseado, decidió dar por terminada su vida deportiva universitaria sin concluir su elegibilidad al graduarse de la Licenciatura en Cultura Física en Deportes.

Así comenzó su carrera como basquetbolista profesional incursando en la primera edición de la Liga Femenil de México con el equipo de Mexcaltecas, quienes le dieron la oportunidad de demostrar su talento y, poco a poco, comenzó a destacar lo cual le valió el apodo de “la Kobe”. Aunque no muchos saben que ella misma eligió su apodo, todos los que la hemos visto jugar pensaríamos que su apodo se lo dio por la habilidad con la que se maneja en la cancha, con su control de balón y esas jugadas espectaculares que nos regala en cada encuentro, pero la realidad es que ella misma en su entusiasmo por ser igual que su jugador favorito Kobe Bryant, a quien admiraba y quería imitar. Sobre esto último, sus compañeras universitarias se reían por su entusiasmo de querer fuertemente ese apodo y le buscaban apodos diferentes, hasta que en una ocasión fue convocada a su primer partido de selección de la categoría mayor donde al presentarse con sus nuevas y desconocidas jugadoras les dijo: “mi nombre es Paola Beltrán, pero me dicen Kobe”. Historias de convencimiento del talento y admiración noble.

Paola es una persona muy sencilla, humana y honesta. A pesar de que ha logrado ser una de las jugadoras más importantes y cotizadas de la Liga Nacional Femenil y de la Liga Estatal en Chihuahua, siempre mantiene sus pies en la tierra, “siempre hay algo que puedo aprender o mejorar”,comentó. Su familia ha sido parte de toda esa sencillez que la caracteriza, especialmente su mamá, quien siempre la ha apoyado en todas sus decisiones, le ha brindado confianza y es su mayor crítica después de cada partido, ha sido parte fundamental en todo su desarrollo deportivo y siempre la impulsa a ser mejor y no conformarse. Para ella su núcleo familiar es muy importante, tan importante que son las únicas personas que le logran pintar una sonrisa en su cara en cada foto, aunque logre ganar un Campeonato Nacional o ser MVP de la Liga, solo su familia tiene esa habilidad de pintarle una gran sonrisa en su rostro.

Dentro de sus mayores logros en el deporte ráfaga están la Final de la Liga Femenil Nacional donde jugaron el 3er juego de la serie en tiempo extra y su equipo salió victorioso logrando así su primer Campeonato en su historia deportiva y por si eso no fuera todo resulto ser la MVP del torneo. Su incursión en la Liga Nacional ha sido una experiencia muy grande para ella. De ser un fantasma en el deporte ráfaga en México a ser la mejor jugadora, no obstante, no todo ha sido color de rosa para la sinaloense, ya que en su primer año de participación fue expulsada de un partido contra el equipo de Lobas de Aguascalientes. En dicho día ella afirmo: “me peleé con una americana, me había golpeado en el pecho y no pitaron nada, y en el tercer trancazo que me puso, yo le respondí y nos peleamos por consecuencia nos expulsaron a las dos”.  

Paola Beltrán es una de las jugadoras más populares en redes sociales, cuenta con su página de fans en Facebook donde todos sus seguidores pueden estar al tanto de sus logros, creó su propia y exitosa marca y vende playeras con su logotipo; pero esto no le quita el sueño ni le hace pensar que es la mejor de México, al contrario, sobre esto ella manifiesta que le hace sentir más responsabilidad y compromiso, sabe que va por buen camino y que está haciendo las cosas bien pero nos manifiesta que le faltan muchas cosas por aprender, sin embargo considera que esta en uno de sus mejores momentos.

Paola sabe que no todo es para siempre y cuando su carrera deportiva termine le gustaría impartir clínicas de basquetbol, para enseñar a los niños, ser un ejemplo para ellos que quieran aprender de lo que sabe y de lo que he vivido.

Agradezco a Paola el tiempo brindado, y admiro el hecho de que es una mujer tan sencilla y humana. Es algo digno de admirarse y algo que te caracteriza, por lo mismo invito a los lectores a conocer un poco más de su trayectoria, verla jugar y contemplar un claro ejemplo de lucha constante por los sueños que muchos consideran inalcanzables.

 


Editor Colaborador

Abril García