Revista Sporting

El yoga y la modulación serena de las emociones

Por: Pepe Sarab Tecuatl

Cuando hay un desequilibrio energético en nuestro cuerpo, es muy fácil que seamos vulnerables y que nuestras emociones se vean afectadas.

Por ejemplo, un mal funcionamiento del chakra raíz (muladhara) o del chakra sacro (svadisthana), puede provocar un desbalance en el campo de nuestras emociones y desencadenar diversos desajustes.

Cuando un practicante de yoga se sienta en su tapete a meditar, con ese acto fí- sico comienza un proceso que le conecta con su propio, amplio y profundo mundo interior, ese lugar desconocido al que podemos acceder si nos liberamos de esa percepción que tenemos del mundo que nos rodea y sobre nosotros mismos. El chakra asana nos ayuda al desbloqueo de las emociones que, por falta de trabajo, forman nudos energéticos; cada vez que fluimos a través de la respiración y movimiento los chakras se alinean y esos nudos se van desvaneciendo.

He podido entender que para atravesar conscientemente el dolor derivado de la ira o el miedo es necesario conocer el funcionamiento de nuestra mente, y para ello tenemos que encontrarnos que practicar el nivel de auto-observación, de percepción alerta, de instante en instante. Para que después se haga algo vivo en cada practicante.

Dime si te ha pasado: cuando te dejas llevar por la ira o el miedo ¿te invade un sentimiento de malestar? Quizás un salto en el estómago, o las palpitaciones, o el escalofrío que invade todo tu cuerpo… Posiblemente sí. Entonces, ¿cómo puedes evi- tar sentirte así? Pues bien, si te es abso- lutamente imposible determinar o decidir cómo van a actuar las demás personas con respecto a ti, sí puedes, en cambio, elegir

cómo quieres sentirte tú respecto al modo de conducirse de los demás con respecto a tu persona.

¿Cómo lo logras? Dándote un tiempo para practicar tu meditación para que con el tiempo sea un estado de meditación, sobre cada una de las causas que provocan en ti esa emoción específica (la ira, el apego, el miedo, etc.). ¿Te irritas cuando te humillan? ¿Sientes celos cuando tu pareja mira a otra persona? ¿Sientes ira cuando ves una injusticia? Piensa cuáles son los deto- nantes que provocan en ti determinadas emociones. Ten en cuenta siempre que no sabemos qué personas o situaciones van a estar presentes en nuestra vida, pero sí podemos hacer algo, y es “aprender” a tomar una acción correcta ante las circunstancias. Pensando sobre la emoción de la ira.

en que me vi envuelto, pude darme cuenta de que hubo un espacio de tiempo entre la “causa” y la “reacción”, porque yo me estaba observando, mirando lo que ocurría dentro de mí. Fue un comentario de otra persona, que en otro momento de mi vida pudo haberme causado enojo. Sin embar- go, y después de llevar a la práctica varias veces este “experimento”, me di cuenta de que al observarme, al estar atento a lo que realmente sucedía, no “sentía”, no tenía necesidad de reaccionar con ira. Ni de ninguna otra manera que no fuera con una profunda paz.

Así logré vencer esa emoción que es la ira. Ya no permití más que los acontecimientos exteriores hicieran reaccionar con ira. Y así, estoy seguro, se puede vencer cada una de las emociones negativas que nos limitan en el disfrute de nuestro bienestar. La invitación de yoga es que te atrevas a experi- mentar ese bienestar dentro de ti.

“EN PRESENCIA DE UNA PERSONA ENOJADA, OBSERVE LO QUE
SUCEDE SI UNO ESTÁ ATENTO Y NO RESPONDE. EN EL MOMENTO EN QUE PRESTA ATENCIÓN AL ENOJO DE ESA PERSONA Y NO REACCIONA, HAY UNA RESPUESTA DEL TODO DIFERENTE. EL INSTINTO DE UNO ES REACCIONAR AL ODIO CON EL ODIO, AL ENOJO CON EL ENOJO, HAY UN BROTE QUÍMICO QUE CREA UNA REACCIÓN EN EL SISTEMA NERVIOSO.

PERO SI UNO PERMANECE EN COMPLETA CALMA EN PRESENCIA DEL ENOJO, SE PRODUCE UNA ACCIÓN MUY DIFERENTE.”

J. Krishnamurti

Es importante, entonces, armonizar men- te y cuerpo físico a través de las posturas de yoga, la meditación y la relajación. También puede ayudarte hacer algunos ejercicios de respiración (pranayama). Te recomiendo también escoger un lugar que te inspire a hacerlo con frecuencia, puede ser un lugar cerrado con ventilación y mucha luz, o en el jardín de tu casa, así como ir al bosque, a la playa y estar en contacto con la naturaleza.