Revista Sporting

Entrevista a NUBIA GARCIA

Nubia Allen

Bienvenidos a esta sección donde te voy a contar -en tres partes- la historia de una persona muy especial, alguien que me ha enseñado un mundo diferente y a la que le debo respeto y admiración. Aunado a que llevamos la misma sangre, es una excelente persona, jugadora y entrenadora de basquetbol. Hablo de Nubia García, quien comenzó su carrera deportiva a los 9 años: recuerdo verla jugar en el gimnasio Rodrigo M. Quevedo de la ciudad de Chihuahua, con un uniforme amarillo con morado y el nombre de nuestro estado en el pecho, marcando la jugada y golpeando el balón para saque de banda en un evento nacional. Logró representar a su estado en eventos nacionales -donde siempre jugaba de botadora o ala- pero eso cambió. Por su altura, comenzó a jugar de poste, así que imagínense: una jugadora de 1.85 metros con la habilidad de un ala, ¿impresionante no? Lo es y no lo digo sólo porque es mi hermana, sino que, debido a eso, el entrenador Joel Martínez la invito a jugar a Utah, y así comenzó su historia en donde se juega el que para muchos es el mejor baloncesto del mundo, Estados Unidos.

¿Quién, que juegue basquetbol, no ha soñado con jugar en ese país? Muchos lo hemos hecho, y entre mejores somos en los eventos estatales, nacionales e internacionales, parece más cercano el sueño americano. Pocos son los que han tenido el talento suficiente para sobresalir en la cuna del baloncesto. Ello no fue fácil para Nubia, ya que tuvo que lidiar con racismo (por ello no era titular), sin embargo, en cuanto tocaba la duela después del primer minuto de juego, jugaba todo el partido. A pesar de ello, nada la detuvo: esa hambre de demostrar su talento la llevó a ser pilar en su equipo -aunque no dominaba el idioma- y ser reconocida como una de las mejores jugadoras del estado, lo que le otorgó la oportunidad de recibir una beca completa para una universidad en Estados Unidos en Primera División. ¿Pueden imaginar -cómo jugadores- tener la oportunidad de poder escoger una universidad en Estados Unidos con beca completa para demostrar tu talento? Nubia tuvo que elegir entre Weber Estate University, Utah State University, Utah Valley University y Montana State University. Se decidió por la última y en 2005 comenzó su nueva travesía, ya como universitaria, con carencias de idioma y lejos de su familia. La localidad de Bozeman, en Montana, fue su casa por cuatro años, y ahí tuvo que adaptarse a una exigente entrenadora ex WNBA: Tricia Binford.

Cuenta Nubia: mi primer año pensé que había sido reclutada para atletismo, ya que corrí más de lo que había corrido en toda mi vida. Sin embargo, no fue difícil adaptarse: todo era nuevo para mí, nuevo vocabulario, reglas y formas de la coach. Logró ser titular debido a sus números como jugadora suplente; en su primer encuentro obtuvo 5 tiros anotados (de 5 intentos) de media distancia. Fue ahí también donde se desarrolló como poste, logrando -al final de su carrera universitaria- estar en el top 20 histórico de la MSU con un total de 1025 puntos, del top 10 histórico de las Bobcats con 701 rebotes y 179 robos de balón, así como en el top 5 de bloqueos y la primera mexicana en su roster.

Como sabemos, el deporte tiene momentos emocionantes y decepcionantes. Para Nubia, el juego de mayor decepción llegó hasta su tercer año de colegial:  perdimos la final de la conferencia Big Sky, jugamos contra la universidad de Montana en su gimnasio, quienes eran el mayor rival y el clásico que todos querían ver, había mucha gente, más de 4 mil personas, transmitido por TV y por ESPN, un juego cerrado donde la última canasta decidió el partido y nada pudimos hacer. Aún lo recuerda con emoción en su rostro.

De manera irónica, el mejor recuerdo dentro del basquetbol colegial fue ese mismo año, un mes antes donde vencieron a ese mismo rival: desde 1984 no podían vencerlas y disfrutaron la victoria, al menos por un mes.

Para Nubia, el juego siempre fue una pasión: podías ver su energía destilar por la cancha, sobre todo en su defensa, sin temor a ser superada en cuerpo; ella siempre luchaba hasta el final, verla entrar y pelear un rebote era una verdadera belleza, sus movimientos de poste, y que, a pesar de su estatura, movía el balón con una facilidad impresionante.

Logro vestir los colores de México a la edad de 18 años con la selección mayor; fue a los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Centrobasket, Pre Olímpicos y Torneos de las Américas. Un buen bagaje de experiencia internacional.

Nubia tuvo una oferta para jugar en la Liga Profesional de España, la cual rechazó debido a que encontró el amor: hasta hoy, sigue felizmente casada y con tres hermosos hijos. Aunque se ha dedicado por completo a su familia, no pudo dejar su mayor pasión y buscó sumar su experiencia como jugadora al equipo Big Horns, en el condado de Big Sky. Ahí también la escuela preparatoria buscaba coach, lo que llegó a oídos de su exentrenadora quien la recomendó ampliamente, destacado la disciplina y conocimientos que mostró durante su carrera universitaria. En este número se terminó el espacio, pero en la próxima entrega te voy a contar la experiencia que ha acumulado como entrenadora. Gracias por leerme y estaré al pendiente de sus comentarios, hasta la próxima.