Revista Sporting

INNOVACIÓN Y TECNOLOGÍA

Aún recuerdo en los años de secundaria que nos exigían tenis blancos para deportes; los riquillos del salón tenían Adidas o Nike. A mí me compraban Dunlop o Panam -cuando bien me iba- y como quería unos de mejor calidad, un día enfrente a mi padre y le dije:

– Papá, yo quiero unos tenis de mejor marca, como los que traen mis compañeros (que no eran tantos, la verdad: a lo máximo tres o cuatro).

Me miró fijamente y me dijo:

– Mira, si quieres unos tenis caros y de marca, trabaja en vacaciones y cómpratelos.

Así fue. En verano me puse a trabajar en el taller de mi papá y lo que me pagaba, lo ahorraba para mis tenis. Para septiembre había reunido el dinero para los tenis blancos de una mejor marca, pero ya había cambiado de parecer: seguía pensando comprar los tenis, pero de otro color, con los que podría ir a fiestas o utilizarlos a diario, y así fue: usé mis Dunlop o Panam para deportes, y los otros para el cotidiano. Esa lección de vida de mi padre me hizo saber el valor las cosas y el trabajo que cuesta pagarlas: saber que en esta vida nadie regala nada, si no es con base en sacrificio y esfuerzo.

Te platico todo esto porque, en la actualidad, las nuevas generaciones son distintas. Para ellos, tener lo que desean se ha vuelto relativamente fácil: la tecnología les ayuda a investigar productos de buena calidad y comparar precios en poco tiempo; los jóvenes ya no necesitan ser ricos para poder comprar un celular, ropa o tenis de marca: incluso, para comprar una motocicleta, tienen acceso a créditos de manera ágil y las cosas de calidad se volvieron algo cotidiano.

Los jóvenes están acostumbrados a la innovación: no les gustan los lugares sucios y desordenados, sin una buena imagen, y, claro, con WIFI. Los negocios que busquen seguir en carrera tendrán que reinventarse para atraer a estos nuevos consumidores y mejorar la calidad de su servicio para no ser empresas poco competitivas: talleres automotrices, restaurantes, centros comerciales, hoteles, gimnasios, tiendas de ropa; todos y cada uno tendrán que adaptarse a la nueva era. Ésta crece a pasos exponenciales y cada dos años se experimentan cambios tecnológicos drásticos. Los que no corran a la misma velocidad, están en riesgo de quebrar su negocio.

Los nuevos consumidores presentan algunas de las siguientes características:

  • Cuidadosos: se tomarán el tiempo necesario para investigar precios y así comparan diferentes opciones.
  • Valoran la calidad, buscan y leen reseñas online para decidirse por un producto o servicio.
  • Precisan respuestas rápidas: si no las obtienen, se irán a comprar a otro lado.
  • Buscan experiencias que aludan sus emociones y sentidos.

¿Qué estás haciendo tú para mejorar tus productos o servicios? ¿Cómo vas a atraer estos nuevos consumidores, para quienes la innovación y tecnología son factores en este mundo moderno?

Estimados amigos, nos leemos en el próximo artículo.


EDITOR COLABORADOR

Javier Arturo Torres Rodriguez