Revista Sporting

La formación Bielsista: más allá del fútbol, la vida continúa

Luis Enrique Rejas Sangüesa

El deporte es un campo de emociones y vivencias que se vuelve sembrador de huellas estadísticas permanentes en la historia mundial y no meramente deportiva.

Con relación a esto, esta columna trata de uno de mis referentes deportivos y de vida: un personaje de Rosario (Argentina) que lleva al balompié conceptos de formación humana y del sentido de aspectos integrales de la persona. Es Marcelo Bielsa, el Loco, y yo soy uno de los tantos locos por su locura interminable.

El primer libro de deporte que leí fue La vida por el fútbol. Marcelo Bielsa, el ultimo romántico (2011). La esencia del texto de Román Iucht es cómo el rosarino se crio y vivió el futbol desde chico; consiguió el éxito en el mítico Newell´s Old Boys de principios de los años noventa; en su etapa en la selección argentina y su paso y legado en la selección de Chile. Lo más interesante fueron las moralejas que dejan una enseñanza de vida. No olvido un capítulo donde, en sus inicios, en el cuadro leproso -acostumbrados a los hoteles de lujo- el Loco decidió meterlos a un hostal muy sencillo, fuera de lo común para un equipo profesional. Muchos cuestionaron la decisión del entonces joven entrenador. ¿Su argumento? Que se ganen la comodidad con base en el esfuerzo: que la amargura de la vivencia incite una entrega mayor y que vean en el trayecto obstaculizado un escenario vencible para la gloria. Un fenómeno.

Soccer Football – Championship – Leeds United v Charlton Athletic – Elland Road, Leeds, Britain – July 22, 2020 Leeds United players and manager Marcelo Bielsa celebrate winning the Championship and promotion to the Premier League, as play resumes behind closed doors following the outbreak of the coronavirus disease (COVID-19) Action Images via Reuters/Lee Smith

Desde su paso en Newell´s Old Boys y Vélez Sarsfield, su experiencia como entrenador y en la estructura interna del Atlas, del América, sus pasos en Espanyol y Lille, procesos eliminatorios y mundialistas con las selecciones de Argentina y Chile, temporadas interesantes en clubes como el Athletic Club de Bilbao y Olympique de Marsella, hasta cerrar con broche de oro su reciente ascenso a la Premier League con el Leeds United (luego de 16 años en la Championship), el Genio tiene un curriculum envidiable: también ganó la medalla olímpica en Atenas 2004 con su selección. Como él mismo comenta, independientemente de la hoja de vida que posee en el ámbito futbolístico, en materia de títulos no es de los más exitosos a nivel mundial. La idea del artículo no es presumir si llegó a instancias altas en torneos nacionales o internacionales, sino demostrar que el título se puede quedar en algo material y lo importante es el impacto formativo y adherible en cuestión de conocimiento a la persona que dirige.

Bielsa, a lo largo de los años, ha dado catedra de sabiduría a sus dirigidos. Bien dijo en un determinado momento que el espíritu amateur, el amor hacia la tarea, es lo único que vuelve satisfactorio el tránsito por el trabajo. Esto trata de explicar que el resultado no determina si somos exitosos o no, sino la pasión, la entrega, la disposición de lucha hacia la tarea encomendada termina teniendo un poder más trascendental y posicional en la sociedad y en la vida de los demás. Incita a expresar que el éxito, con relación a la obtención de resultados deportivos, es una excepción y no un continuo. Nadie gana siempre y eso esta corroborado, pero Marcelo ha conseguido un éxito invisible gracias a su ejemplo verbal y profesional con sus pupilos, amigos y familiares. Él no lo ve, pero se aprecia con lo que va dejando en el paso del día a día.

Quiero enfatizar que busquemos dejar de lado aquello que la sociedad nos vende como necesario por añadidura en un mundo que corre con prisa de resultados, pero sin saber a donde llegar ni para qué llega a una determinada meta. Habrá que adaptarnos a la exigencia, no quebrarnos, que no se deteriore la autoestima, persistir en este mundo, aceptar el reto, volver a iniciar en caso de una caída, recobrar el sentido del porque hacemos las cosas sin olvidar que esta vida ha sido hecha para la felicidad que podamos brindar al más próximo y, en palabras de Bielsa, tener la obligación de rentabilizar nuestras opciones de ser felices. Suene loco o no, hagamos caso a las locuras, porque a fin de cuentas una persona con ideas nuevas en este mundo tan variable es un loco, hasta que poco a poco, sus ideas triunfan.