Revista Sporting

MALOS HÁBITOS, EL PROBLEMA DETRÁS DE LA OBESIDAD INFANTIL EN MÉXICO

Jacqueline Joya

MBA en Administración de Negocios

@Kat Joya

Keithjoyaj@gmail.com

La obesidad y el sobrepeso es caracterizado por una acumulación anormal o excesiva de grasa, siendo el resultado de ingerir más calorías de las que se queman durante las actividades diarias. 

La obesidad en niños y adolescentes aumenta el riesgo de padecer enfermedades crónicas y de salud muy graves como diabetes, problemas en pies y espalda, trastornos hormonales, hipertensión arterial y cáncer. 

La genética puede influir, si los padres presentan obesidad o las madres durante los primeros 3 meses de gestación, existe la posibilidad que los hijos padezcan sobrepeso durante la niñez y/o adolescencia. Esta cadena de enfermedades de generación en generación se tiene que romper con la toma de conciencia de hábitos más saludables y aplicarlos en su vida diaria.

1 de cada 20 niñas y niños menores de 5 años y 1 de cada 3 entre los 6 y 19 años padece sobrepeso u obesidad. Esto coloca a México en el primer lugar a nivel mundial en obesidad infantil. (OMS, 2019) (UNICEF, 2019)

La obesidad infantil en México es una emergencia que requiere medidas inmediatas, no solo como lo está proponiendo varios gobiernos estatales en México; a iniciativa del Gobierno de Oaxaca, prohibiendo la venta de productos altos en azúcar y chatarra. Recordemos que los factores culturales contribuyen a una correcta o mala alimentación, comenzando con la familia: si los adultos siguen una dieta poco saludable y no tienen hábito de ejercitarse, los niños y adolescentes seguirán la forma de vida sedentaria y poco activa físicamente.

portrait of a mid adult man jogging in a park

El sobrepeso va más allá de los problemas físicos; mentalmente, también perjudica en las etapas tempranas de la vida: se puede sufrir daños en la autoestima, provocando inseguridad o dificultad para relacionarse, ansiedad, depresión y pensamientos negativos.

El tratamiento principal implica hacer cambios en el estilo de vida.  Las estadísticas demuestran que el sedentarismo y la falta de actividad física causan más muertes que la obesidad y la diabetes, y que una sociedad que no se ejercita, tiene más altos índices de enfermedades crónico degenerativas. La importancia de iniciar hábitos más saludables no solo es recomendada, es urgente.

Un problema más a abordar en el tema, es el presupuesto por habitante para la canasta básica, donde el presupuesto de los habitantes en un país como México con 60 millones de personas en pobreza extrema (CONEVAL, 2020), y donde, otros 20 millones -al menos- no pueden incluir en su consumo alimentos nutritivos, ya que les resultan fuera de alcance, como las proteínas.

Una medida aún más importante que prohibir la venta de productos altos en azúcar a menores de edad es aplicar programas de activación física que permitan el gasto calórico excedente. Cuando seamos conscientes que no es lo mismo comer, nutrir y alimentar, entenderemos la gran diferencia que implica cada palabra: puedes comer todo lo que quieras, a final de cuentas comer es un acto, pero, ¿cómo te alimentas? ¿Realmente tu alimento te nutre? ¿Te proporciona lo que tu cuerpo necesita para estar saludable?

Y tú, ¿qué estás haciendo para mejorar tus hábitos?