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Neuróbica, el deporte para el cerebro.

El cerebro es el órgano principal del sistema nervioso central: centro de operaciones, manda señales a todo el cuerpo y es indispensable para su correcto funcionamiento. Sin embargo, pocas veces hablamos de él y de cómo debemos cuidarlo para mantenerlo en el mejor estado. Asumimos que el deterioro de nuestras capacidades cerebrales es inevitable y forma parte del proceso de la vida: múltiples investigaciones han demostrado que no es así, el cerebro tiene neuroplasticidad sin importar la edad. Esto significa que los retos mentales a los que sea sometido y su interacción con el entorno son los que van a permitir formar y reformar redes neuronales.
Necesita cuidados relacionados con la alimentación, el descanso y requiere ejercitarse. La manera idónea de hacerlo es a través de la gimnasia cerebral: la neuróbica, una técnica que genera nuevas conexiones neuronales para lograr el equilibrio y mejorar el aprendizaje. Propuesta por Manning Rubin y Lawrence Katz, es un entrenamiento para el cerebro que permite mejorar su rendimiento con ejercicios, problemas y rompecabezas mentales.


Según estos dos científicos, el cerebro actúa como un músculo, por lo que es importante ejercitarlo, retándolo a romper esquemas mentales automatizados o habituales para despertar zonas del cerebro que permanecen dormidas, lo que potenciará la capacidad cerebral.
Katz concluyó que el cerebro asigna y procesa los aportes sensoriales necesarios, generando nuevas estructuras y conexiones en distintos períodos etarios de la vida, y no exclusivamente en la infancia -como antes se pensaba-; se crean nuevas conexiones a nivel cerebral (sinapsis) a través de la experimentación de actividades en la vida diaria: es posible estimular la producción o regeneración de nuevas redes neuronales por medio de la red sensorial e inducir la producción de neurotrofinas (moléculas que favorecen la supervivencia de las neuronas).
La neuróbica ayuda a utilizar la totalidad del cerebro y el cuerpo; mejora la concentración, el equilibrio, el pensamiento, la memoria, la creatividad, la audición, la atención, la percepción y la concentración; es una estrategia que potencia aptitudes y actitudes para el aprendizaje; previene y remedia deficiencias motoras, problemas de comportamiento, oralidad y escritura.
¿Qué ejercicios puedes realizar? En la neuróbica se usan los cinco sentidos para generar nuevos patrones asociativos, se involucran los hemisferios cerebrales y movimientos corporales. Marián Carrero propone algunos de los siguientes:


 Cambiar de mano el reloj.
 Identificar la hora en un espejo.
 Caminar hacia atrás por la casa.
 Observar fotografías al revés (y distinguir nuevos detalles).
 Utilizar el celular con la mano menos habitual.
 Aprender vocabulario nuevo e incorporarlo a nuestro lenguaje.
 Modificar rutas habituales.
 Realizar sudokus y rompecabezas.
 Estimular el paladar probando comidas diferentes.


Recuerda que la parte del cuerpo más sana es la que más se ejercita. Entrena tu cerebro de manera frecuente: te permitirá tener un buen estado físico, calidad en tus movimientos, fortalecer capacidades psicológicas y cognitivas. Una buena comunicación entre tu cerebro y cuerpo elimina estrés, tensiones del organismo y disminuirá las posibilidades de enfermedades como Alzheimer y demencia.


EDITOR COLABORADOR

Karina Barba