Revista Sporting

OBESIDAD

Javier Arturo Torres

LA SALUD ES COMO EL DINERO: NO TENEMOS IDEA DE SU VALOR HASTA QUE LA PERDEMOS. 

JOSH BILLINGS

Ostentar el primer lugar de obesidad infantil a nivel mundial y el segundo en adultos no es un orgullo: es preocupante. ¿Qué estamos haciendo mal? ¿Será que como sociedad tenemos una mala costumbre? 

Recuerdo los regaños de mi madre cuando no terminábamos el plato de comida. Era entendible que lo hicieran: costaba mucho llevar la comida a la mesa y más en una familia numerosa. La frase te quedaras ahí hasta que te lo acabes era recurrente y aunque ya no teníamos hambre, con tal de irnos de la mesa, empujábamos la comida para no ser castigados.

El 54% de los mexicanos mueren a causa de enfermedades cardiovasculares

Es necesario concientizar a niños, adolescentes, jóvenes y adultos de la importancia de hacer ejercicio y llevar una vida saludable, mantener una dieta sana y comer alimentos nutritivos, frutas y verduras. El 33% de los mexicanos activos son obesos; el 58% no practica ejercicio y hay un alto consumo de refrescos y bebidas azucaradas (en promedio, 165 litros por persona al año, 40% más que el segundo lugar que es Estados Unidos con 120 litros por persona). Se estima que una familia mexicana destina el 10% de sus ingresos a la compra de refrescos; 24% a otros alimentos y bebidas, y el 66% a vivienda, educación y vestimenta, entre otros.

La obesidad una enfermedad que padece alguien con una alta proporción de grasa corporal, un Índice de Masa Corporal (IMC) de más de 30 y acarrea otras como:

  • Enfermedad coronaria
  • Diabetes tipo 2
  • Cáncer (endometrio, mama y colon)
  • Hipertensión (presión arterial alta)
  • Dislipidemia (niveles altos de colesterol y triglicéridos)
  • Accidente cerebrovascular
  • Enfermedad del hígado y la vesícula
  • Apnea del sueño y problemas respiratorios

Ingerir más calorías de las que se queman durante las actividades diarias aumenta la grasa corporal. Por ello, para combatir la obesidad es necesario cambiar hábitos alimenticios, pero, sobre todo, realizar ejercicio.

Fui un niño muy inquieto; mi madre nos llevaba a realizar actividades deportivas: natación, basquetbol, taekwondo, entre otros. En aquellos años no había tanta información respecto al cuidado de salud y la difusión en los medios de comunicación para hacer ejercicio era mucho menor. Si bien, la comida que con sacrificio nos ponían en la mesa contenía carbohidratos y proteínas (tal vez de más), las quemábamos rápidamente porque nos manteníamos activos: nuestras clases de deportes por la tarde, o jugando futbol o basquetbol en las calles de nuestra colonia; aún no existía el internet y nuestro pasatiempo era jugar y quemar calorías. Fuimos niños sanos y aunque no existían tantas academias deportivas, descargábamos nuestra energía jugando: actualmente, los videojuegos suplieron a la palomilla de amigos y las travesuras. 

Actívate, infórmate y escoge tu disciplina favorita: un gimnasio, correr en el parque, caminar; existen tutoriales para realizar rutinas de ejercicio. Con 60 minutos de actividad física constante tendrás a tu cuerpo trabajando mejor que un reloj suizo.