REGRESAREMOS

Nuestras actividades cotidianas se volvieron obsoletas de un día para otro, nos frenaron de pronto sin previo aviso y ni siquiera hubo tiempo para revirar a una defensa contra algo desconocido, escuchabas las noticias y aun no comprendías la densidad de este virus, decíamos que china estaba muy lejos de nosotros ………. Pero a la vez tan cerca.

Uno a uno los comercios fueron cerrando como un efecto domino o reacción en cadena: parques, museos, cines, zoológicos, bares, restaurantes, salones de fiestas, antros, teatros, iglesias y por supuesto que no fuimos excluidos en esa lista lo que se veía venir “LOS GIMNASIOS”.

Sí, nuestro propio espacio, el templo sagrado para muchos y que es de suma importancia cuidar con lo único que llegaste a este mundo “NUESTRO CUERPO”.

Rutinas suspendidas: se quedó pendiente hacer pierna, abdomen, bíceps y tríceps, pensé que no me importaría por que saldría a correr, hacer cardio, ese que siempre queda pendiente por falta de tiempo, pero al ver en las noticias que el virus se contagia hasta por salir a correr a la calle  me relaje y empecé a ocupar mi tiempo en ver películas, series, comer, trabajos de casa, cerveza para el calor, pintar, comer, regresar a ver películas, comer, series, comer  y así sucesivamente.

Al principio pensé que también era tiempo de hacer una pausa en mi vida tan agitada que llevo,……… Sí merezco un descanso, he trabajado toda la vida para eso, pero……… El cuerpo no perdona, cada vez el cinturón va recorriéndose un orificio y donde estaban esos cuadros ahora hay grasa acumulada y al levantarme en las mañanas me duele todo, parece peor que cuando estaba en mi mejor forma haciendo ejercicio.

Me fui a la tienda de deportes más cercana, compre un par de pesas y esa caminadora que tenemos de tendedero la empecé a usar, la motivación me duro tan solo una semana, extrañaba ver gente, platicar con los amigos que hice en el gimnasio, preguntar al instructor si estaba realizando bien ese ejercicio, si mis combos de boxeo tenían buena técnica, si la patada low kick tenía que darla con el empeine o con la tibia y  buscar a quien podría hacerle una llave de jiu jitsu porque mi firulais solo aguanto dos y a la tercera me tiro la mordida, empecé hacer aerobics y se cayeron los cuadros de mi cuarto; entonces le cambie a la yoga y por estirarme tanto se me salió una flatulencia y la risa de mi esposa e hijas ya no me dejaron concentrarme, así que decidí hacer al Tai chi y como la ventana estaba abierta el vecino me tacho de loco.

En dos semanas me di cuenta que perdí masa muscular y mi resistencia cada día era más débil, si fuiste un deportista de alto elite, la atrofia se te  nota más rápido y si eres de los que entrenan por salud, la perdida será poco a poco, a eso súmale tu edad y el tipo de metabolismo que tienes, obvio, los resultados no serán muy buenos.

REGRESAREMOS Y TENDREMOS QUE ESTAR MOTIVADOS

Amigo empresario, ya sea que tengas un gimnasio pequeño o grande, prepárate para el regreso, si bien como leíste en este artículo nunca, pero nunca entrenaras en tu casa de la misma manera que en un gimnasio profesional, los necesitamos a ustedes y a sus instructores, las nuevas generaciones traen consigo ese chip de la alimentación sana y hacer deporte, además que hay muchísimas personas que no pueden comprarse aparatos en tiendas departamentales, nuestro templo sagrado tiene que abrir y regresaremos todos aquellos que se nos hace  imposible hacer ejercicio desde casa.

Mientras: restructúrate, innova, arregla, limpia, desinfecta, y reacomoda tus perfiles, revisa tu administración, ponle atención a la calidad en el servicio y a tu cultura empresarial y que esta pandemia sirva para que atraigas más clientes y a los cautivos; asombrarlos con nuevas cosas.

Queridos amigos nos vemos en el próximo artículo.


Editor Colaborador

Javier Arturo Torres